martes, 28 de enero de 2014

Hallazgos arqueológicos de Vladimir Rodríguez Sánchez: Aventura de la materia y muerte del mito (Yusmila Padrón, Revista Caimán Barbudo Nro. 335 julio-agosto de 2006)






En la prehistoria el pensamiento ante fuerzas invisibles pintó/ no teniendo todavía palabras. / Su angustia cósmica pintó. / La misma del arte contemporáneo.



  En el principio: / ¿Qué hubo antes de que empezara el universo?
  En el principio… / A la pregunta qué había antes del principio puede responderse que nada / pero la nada es inestable. (…)
  En el principio solo estaba el Uno sin otros; / ese Ser pensó: deseo ser muchos… / Él estaba sentado en medio del espacio y tomó conciencia de sí y que solo él existía. / Se puso a pensar qué podía hacer. / Y lloró.
lo inconmensurable.
Y fueron sus lágrimas la humedad necesaria del barro, el aceite para el color, la posibilidad del descubrir lo velado, el poder procreador, / el primer éxtasis conocido de la vida.
Después ya nunca más descansó.
Dado lo descubierto, no te bastan la quietud de las noches, o los días, para atropellar pasado, presente y futuro en la rara belleza de estas criaturas: fauna de tu sangre y tu razón.
Tú has parido la raza. Yo indago en su origen mientras contemplo en ellas el principio de lo desconocido, allí donde la muerte es el paso del silencio al sonido…
En el principio / — antes del espacio – tiempo — / era la Palabra / Todo lo que es pues es verdad / Poema (…) / Era la palabra. (Palabra amorosa) (…) / La creación es poema / Poema que es “creación” en griego (…) / Toda cosa canta / las cosas no creadas por el cálculo / sino por la poesía. /Por el Poeta (Creador= POIÊTÊS) / Con palabras infinitas un sentido infinito. / Las cosas son palabras para quien las entienda (…) / Y esto es por ser palabra todo ser.
Me cuentas la historia. El Vampiro..., el Güije, los Mutantes, el Tritón o el Minotauro,  me cuentan la historia: tú con ellos. Hablan de ellos mismos como lo que antes existió, poderoso y vivo: lo primero, y ahora yace exánime, caprichosamente ordenado, que es como ordena la memoria, en apenas un montón, amasijo de tierra, minerales y huesos, algunos tan humanos, tan parecidos a los míos,  que prefiero reconocer en la semejanza de su estructura una ilusión, apenas casual, desliz de mi razón que guardo con recato en el silencio.
Yo bien sé que es este un juego peligroso
¿La naturaleza es tan malvada que nos ha hecho abrigar falsas esperanzas? Es sutil, pero sin malicia, dijo Einstein.
Pero eres tú quien elabora la fábula.
Tú, el hacedor de palabras, palabras para ver y tocar. La historia. Palabras en el  silencio.
Tú que concibes el símbolo.
 El animal concebido como símbolo o el símbolo hecho animal.
Te aficiona jugar con lo aparentemente real y yo dudo.

Desbaratada la ficción del tiempo, y el sueño… despierto. Estoy a mitad del día. Repaso la obra plástica de Vladimir Rodríguez Sánchez,  cosmogonía poderosa y mágica, progenie que dialoga permanentemente con él y con todo lo que le rodea.
¿Medir la magnitud de la belleza?: Toda forma es hermosa.
¿Develar el misterio?
 …pregunta Chardin / ¿podría acabar el universo de otra manera /  que no fuera en lo inconmensurable?
Y me pregunto: de una naturaleza informe / como esas nubes y el bosque / cómo pudo el hombre sacar todos esos materiales…
¿Cómo se hizo todo esto, / estas preguntas pueden ser tontas / pero quién las contesta. /
Que los matemáticos los expresen en símbolos / y nos den la respuesta —ellos, también tienen alma de artistas, más bien por lo del método en común: la síntesis.
El concepto y la concreción expresiva, en cuanto a que cobra forma la idea, el planteamiento visual, plásticamente hablando, del Bestiario Particular, o cualquier otra pieza que conforme el catálogo del artista cienfueguero (más de trescientas obras) engrosado a lo largo de casi veinte años de trabajo creador, predisponen al observador hacia el cuestionamiento de todo lo conocido y reconocido, a lo largo de su experiencia vital; esta asimilación supone abandono, desprejuicio; admisión conciente de que lo observado maneja y conmueve su credibilidad porque lo que es sólo es realizable en virtud de su naturaleza ilusoria, aparente y ficticia. El juego conduce a un tránsito por lo inusitado, lo inimaginado, en la misma medida que, si se quiere, susceptible de ser comprobado, con herramientas, estrictamente científicas y esta es su mejor posibilidad: aquí se vuelve su aceptación todo un acto de fe, en consecuencia, conflictivo y ambiguo.
Se trata, por ejemplo, en el caso del Bestiario…,  de que los “singulares hallazgos arqueológicos” de los que da cuenta el artista, predisponen al espectador, inicialmente, para el encuentro con hechos cuya naturaleza no le es ajena y que acepta desde la comprensión de un tiempo que no ha vivido pero cuyo conocimiento puede proporcionarle algunas respuestas sobre su origen y desarrollo, o quizás le sugieran soluciones para algunos conflictos de su contemporaneidad, sin embargo, bástale apenas un primer acercamiento a las obras para que, experimente, más bien, una cierta extrañeza: en todo caso, lo observado es tan solo semejante a la realidad a la que se refiere. Algunos, los más, de los cuerpos allí exhibidos son personajes de la ficción literaria que hablan ahora, no ya desde las páginas de un libro, o a través de las narraciones “juglarescas” recogidas en algunos pueblos por investigadores o curiosos, y trasmitidas de una generación a otra a lo largo de muchos años: esta es la aventura de la materia, la muerte del mito, la evidencia de que habitamos un mundo finito, tutelado por el orden y la ley de lo perecedero, lo mortal. Y el panorama visual al que se enfrenta desconcierta porque es capaz de subvertir: en lo adelante toda certeza será breve y habrá de interrogarse hasta lo hoy respondido.
Son imágenes dispuestas para la conversación con el pasado, el presente, el futuro, o quizás, con todos al unísono? Para el artista es imprescindible disponer de un solo tiempo en el espacio concreto de cada pieza; en esa amalgama temporal radica la posibilidad del plantearse las creaciones desde la perspectiva de lo atemporal; en tanto otra correspondencia se establece en los planos macros de su concepción: pasado/muerte, presente/vida y futuro/sobrevida.
En las obras el suceso es atrapado en tránsito hacia una nueva dimensión: la de la forma, se ajusta a las extensiones que rigen lo tangible, adquieren materialidad y tamaño para el ojo humano. A través de la recreación plástica de las historias, a figuras como las del Minotauro, el Güije o Goliat, habitantes de los confines de la imaginación del universo humano, se les cobra, al precio de su inmortalidad, otro tipo de existencia en el reino de  lo fugaz.
Y, sin embargo, para Vladimir hay más posibilidades aún, si se hurga en las fibras interiores de sus seres, allí donde se han emboscado no el espíritu del guerrero o la ferocidad del monstruo, el maleficio del demonio o la pícara gracia del duende se pueden advertir nuevas fisonomías.
 En la deformidad de estas “bestias” principia la analogía; media el símbolo para que hable el hombre de su tiempo.
Sucede que es sociedad que nos hicimos hombres (...) / La vida no es / sino la organización de una estructura. / Y en sociedad nos hicimos hombres. / Reconocemos los rostros humanos / porque son iguales y distintos (...) / (...) Recordemos a / Kandinsky vicepresidente de la Academia de Bellas Artes / Chagall director de la Escuela de Pintura de Vitebsk / tiempos de futurismo cubismo constructivismo / Maiakovsky enronquecido en las plazas / en cine Einsestein.
Descansen voces ancestrales, una vez más les sea dado el reposo de aquello que duerme en las profundidades mágicas de la noche eterna, al acecho de la temeridad de los mortales!
Tórnese ahora lo que era muerte, vida!

Y Conversamos.

... en las piezas se aborda la temática social desde la representación de diferentes personajes cuya existencia responde a una voluntad crítica, a la necesidad de llamar la atención sobre problemáticas inherentes al hombre ...

Si te fijas, cada una, efectivamente, aborda una temática específica; en cada pieza se desarrolla una tesis muy particular: el poder, el engaño, la adoración del poder
( Minotauro ), la imposición del ser humano a la mutilación ( Osaín ); la individualidad, la múltiple personalidad, la manipulación ( Mutantes ); la evolución misma del hombre ( Tritones ). Por ejemplo, en una obra como los mutantes está la idea de representar a la sociedad a partir de la “manipulación fenotípica” sumando al cráneo, elementos identitarios o representativos de características personológicas de determinados estratos sociales por un lado y ,por otro, llamar la atención sobre el fenómeno de la manipulación, como un suceso “ajeno” a nuestra realidad; en otras obras es únicamente tocar determinado tema desde mi particular manera de “responder” a tres cuestiones que considero esenciales: de dónde venimos, qué somos y hacia dónde vamos.
Creo que, efectivamente, el arte contemporáneo y postmoderno tiende a participar, interactuar o reflejar, cada vez más, de manera crítica, determinados procesos sociales y que en el caso específico de mis trabajos, reconozco la importancia, que para mí tiene, la necesidad de que al público no le sea indiferente la obra; mantengo como principio que el arte debe conmover al espectador, y en consecuencia, llamar su atención.

...en algún momento has llamado la atención sobre lo efímero del ser humano. Te importa mucho la relación de las obras en el sentido temporal, por qué?

        Hay un gran deseo de ser y un muy corto tiempo de estar: la vida tiene límites, todo lo que conocemos está “ordenado” en un determinado tiempo y espacio; todo proceso o suceso conocido tiene un principio y un fin. Sin embargo trato de no circunscribir mi trabajo a un estadio del desarrollo humano o acontecimiento histórico-social, trato de reflejar los elementos particulares o generales que en su esencia caracterizan o generan cada proceso o hecho. No me ha interesado reflejar la realidad desde determinada etapa histórica. Por ejemplo, retomando a los mutantes, no me interesa reflejar el suceso de Dolly, sino tocar el tema de la manipulación, incluso la genética: la multiplicidad de caracteres que podemos asumir, quiénes pretendíamos, pretendemos, o pretenderíamos ser y lo efímera de esa pretensión.
       Trato de mostrar un espectro lo más amplio posible donde un individuo, según su vivencialidad, confronte e interactúe con la pieza reafirmando o negando su posición hacia una realidad determinada, no precisamente por coordenadas espacio-temporales fijadas por una circunstancia o hecho histórico, por eso creo que mis obras son, en todo caso, atemporales.

...  las técnicas siempre tan variadas, acudir a materiales tan diversos...

En realidad no me interesa un material específico, utilizo aquel que tenga una propiedad muy conveniente para la realización del trabajo. Muchos artistas prefieren realizar su obra con un solo material; yo, en cambio los mezclo, así que me valgo de todo lo que me conduzca de manera más clara a un resultado; cada material utilizado tiene una función estructural o apoya conceptualmente la idea; cada fragmento determina la parte, y en suma el todo; cada material en su justa medida es indispensable. Entonces, deja de ser la materia prima y se convierte en el objeto que se construye.

...eso justifica el ir a la instalación...

La instalación no es más que un medio, la manera más cómoda de mezclar las cosas y situar todos los recursos en un mismo espacio con un discurso especifico y un horizonte en común: comunicar.

... en cualquier trabajo anterior o posterior al bestiario, o en él mismo, es fácil adivinar una poética; cuando hablo de poética, hablo de método de realización, de expresión, de creación, se nota que tienen elementos en común, tanto en el plano conceptual como en el formal. Cómo lo definirías tú?

Tienes una formación como individuo, y de esto, no te puedes desprejuiciar, lo que hago, o el arte, en el sentido general, es una extensión de uno mismo, un reflejo de quien eres:  te identifica lo que piensas, lo que de ti llega al resto de los hombres, lo que para ti es el mundo y como representas la vida y te representas en ella; primero es el hombre, después las maneras en que este se manifiesta a los demás.
El ser arquitecto me ha brindado un método, un sistema: proyecto y construyo la obra de la misma forma que lo hago con un edificio, con la intención de que el espacio en que se enclava la misma sea habitado por el hombre y los objetos que trasmiten un discurso; partes de una idea que limpias hasta conformar un producto, en este proceso surgen las más diversas maneras de abordar un tema; los ángulos desde los cuales podemos representar una temática determinada son infinitos, eliges entonces los que te resultan innovadores, casi únicos, los que aportan más efectivamente al hecho de responder o responderte ciertas cosas.
A veces, tocar un tema te sugiere que hay otros temas colaterales a este, y te das cuenta que la imposición a la mutilación tiene también, digamos, una relación con el poder, y tiene también relación con la persona, con la esencia de un ser humano, y te das cuenta que esa esencia tiene también que ver con los sueños, y con los mitos, con la manera en que percibimos y creemos que está formado el mundo; y también eso marca el origen de las obras y toda la cosmogonía, a partir de la cual se desarrollan.
 En las obras se suman una serie de estéticas: franco-revivalismo, hiperrealismo, conceptualismo, entre otras, perfectamente identificables; todas están pensadas de la misma forma.
Por demás, utilizo, una serie de mecanismos expresivos que no son, propiamente plásticos, como los olores, la música, el ir y venir del público;  las posiciones que este adopta en la obra están, de alguna manera, calculadas. Nada de lo que conforma una pieza es menos importante.  El modo y el cómo identifican tu trabajo.


...un elemento clave del trabajo... (hablo de todos)

El hombre. Siempre el hombre: no hay obra humana completa si partiendo de uno no culmina y crece en todos o al menos en otro, por eso hago un estudio preliminar de los soportes, los cerrojos que abren las puertas del público para dejarte pasar, así como tú los invitas a transitar a ellos, y piensas en qué salones quieres que se muevan.
Y hablo de mi vida, sobre lo que ha sido y puede ser, sobre lo que me está sucediendo y me explico y comparto con los demás, aún cuando sea en forma de una duda: las respuestas pueden estar en los demás, y en su ayuda el camino a trazar.

...Luz y Oficios... y Empaque 11

En Luz y Oficios presenté mi primera exposición personal en La Habana, en el año 2000, Bestiario Particular, y en diciembre de este año tengo la oportunidad de mostrar Empaque 11, una de la instalaciones más complejas del Bestiario... en cuanto a producción, recursos y dimensiones.
Contaría con toda una cadena de elementos dispuestos para interactuar de manera directa con el público: el hecho de tomar el buffet, entrar , transitar, escuchar, oler, permanecer, tendrá un significado; de manera pasiva o activa, conciente o no, el espectador no solo será el espectador y sus acciones tendrán, inevitablemente una consecuencia; son elementos que están imbricados en el entorno de la obra y en los cuales puede que no se repare, al menos inicialmente, por la urgencia de las otras personas que están esperando para entrar, y eso provoca distanciamiento, extrañeza: en la vida tampoco “sabes” hacia dónde vas o de dónde vienes y qué consecuencias tiene este movimiento en ti o en los demás,  por eso se percibe la pieza sólo en determinadas condiciones, como la vida que no puedes atrapar en su totalidad, con tan sólo vivir dos minutos.

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