En la
prehistoria el pensamiento ante fuerzas invisibles pintó/ no teniendo todavía
palabras. / Su angustia cósmica pintó. / La misma del arte contemporáneo.
En
el principio: / ¿Qué hubo antes de que empezara el universo?
En el principio… / A la pregunta qué había
antes del principio puede responderse que nada / pero la nada es inestable. (…)
En el principio solo estaba el Uno sin otros;
/ ese Ser pensó: deseo ser muchos… / Él estaba sentado en medio del espacio y
tomó conciencia de sí y que solo él existía. / Se puso a pensar qué podía
hacer. / Y lloró.
lo
inconmensurable.
Y
fueron sus lágrimas la humedad necesaria del barro, el aceite para el color, la
posibilidad del descubrir lo velado, el
poder procreador, / el primer éxtasis conocido de la vida.
Después
ya nunca más descansó.
Dado lo descubierto, no te bastan
la quietud de las noches, o los días, para atropellar pasado, presente y futuro
en la rara belleza de estas criaturas: fauna de tu sangre y tu razón.
Tú
has parido la raza. Yo indago en su origen mientras contemplo en ellas el
principio de lo desconocido, allí donde la muerte es el paso del silencio al
sonido…
En el principio / — antes
del espacio – tiempo — / era la
Palabra / Todo lo que es pues es verdad / Poema (…) / Era la
palabra. (Palabra amorosa) (…) / La creación es poema / Poema que es “creación”
en griego (…) / Toda cosa canta / las cosas no creadas por el cálculo / sino
por la poesía. /Por el Poeta (Creador= POIÊTÊS) / Con palabras infinitas un
sentido infinito. / Las cosas son palabras para quien las entienda (…) / Y esto
es por ser palabra todo ser.
Me
cuentas la historia. El Vampiro...,
el Güije, los Mutantes, el Tritón o el Minotauro, me cuentan la historia: tú con ellos. Hablan
de ellos mismos como lo que antes existió, poderoso y vivo: lo primero, y ahora
yace exánime, caprichosamente ordenado, que es como ordena la memoria, en
apenas un montón, amasijo de tierra, minerales y huesos, algunos tan humanos,
tan parecidos a los míos, que prefiero
reconocer en la semejanza de su estructura una ilusión, apenas casual, desliz
de mi razón que guardo con recato en el silencio.
Yo
bien sé que es este un juego peligroso
¿La naturaleza es tan malvada que nos ha
hecho abrigar falsas esperanzas? Es sutil, pero sin malicia, dijo Einstein.
Pero
eres tú quien elabora la fábula.
Tú,
el hacedor de palabras, palabras para ver y tocar. La historia. Palabras en
el silencio.
Tú
que concibes el símbolo.
El
animal concebido como símbolo o el símbolo hecho animal.
Te
aficiona jugar con lo aparentemente real y yo dudo.
Desbaratada la ficción del
tiempo, y el sueño… despierto. Estoy a mitad del día. Repaso la obra plástica
de Vladimir Rodríguez Sánchez,
cosmogonía poderosa y mágica, progenie que dialoga permanentemente con
él y con todo lo que le rodea.
¿Medir
la magnitud de la belleza?: Toda forma es
hermosa.
¿Develar
el misterio?
…pregunta
Chardin / ¿podría acabar el universo de otra manera / que no
fuera en lo inconmensurable?
Y me pregunto: de una
naturaleza informe / como esas nubes y el bosque / cómo pudo el hombre sacar
todos esos materiales…
¿Cómo se hizo todo esto, /
estas preguntas pueden ser tontas / pero quién las contesta. /
Que los matemáticos los
expresen en símbolos / y nos den la respuesta —ellos, también tienen alma
de artistas, más bien por lo del método en común: la síntesis.
El
concepto y la concreción expresiva, en cuanto a que cobra forma la idea, el
planteamiento visual, plásticamente hablando, del Bestiario Particular,
o cualquier otra pieza que conforme el catálogo del artista cienfueguero (más
de trescientas obras) engrosado a lo largo de casi veinte años de trabajo
creador, predisponen al observador hacia el cuestionamiento de todo lo conocido
y reconocido, a lo largo de su experiencia vital; esta asimilación supone
abandono, desprejuicio; admisión conciente de que lo observado maneja y conmueve
su credibilidad porque lo que es sólo es realizable en virtud de su naturaleza
ilusoria, aparente y ficticia. El juego conduce a un tránsito por lo inusitado,
lo inimaginado, en la misma medida que, si se quiere, susceptible de ser
comprobado, con herramientas, estrictamente científicas y esta es su mejor
posibilidad: aquí se vuelve su aceptación todo un acto de fe, en consecuencia,
conflictivo y ambiguo.
Se
trata, por ejemplo, en el caso del Bestiario…, de que los “singulares hallazgos arqueológicos”
de los que da cuenta el artista, predisponen al espectador, inicialmente, para
el encuentro con hechos cuya naturaleza no le es ajena y que acepta desde la
comprensión de un tiempo que no ha vivido pero cuyo conocimiento puede
proporcionarle algunas respuestas sobre su origen y desarrollo, o quizás le
sugieran soluciones para algunos conflictos de su contemporaneidad, sin
embargo, bástale apenas un primer acercamiento a las obras para que,
experimente, más bien, una cierta extrañeza: en todo caso, lo observado es tan
solo semejante a la realidad a la que se refiere. Algunos, los más, de los
cuerpos allí exhibidos son personajes de la ficción literaria que hablan ahora,
no ya desde las páginas de un libro, o a través de las narraciones
“juglarescas” recogidas en algunos pueblos por investigadores o curiosos, y
trasmitidas de una generación a otra a lo largo de muchos años: esta es la
aventura de la materia, la muerte del mito, la evidencia de que habitamos un
mundo finito, tutelado por el orden y la ley de lo perecedero, lo mortal. Y el
panorama visual al que se enfrenta desconcierta porque es capaz de subvertir:
en lo adelante toda certeza será breve y habrá de interrogarse hasta lo hoy
respondido.
Son
imágenes dispuestas para la conversación con el pasado, el presente, el futuro,
o quizás, con todos al unísono? Para el artista es imprescindible disponer de
un solo tiempo en el espacio concreto de cada pieza; en esa amalgama temporal
radica la posibilidad del plantearse las creaciones desde la perspectiva de lo
atemporal; en tanto otra correspondencia se establece en los planos macros de
su concepción: pasado/muerte, presente/vida y futuro/sobrevida.
En
las obras el suceso es atrapado en tránsito hacia una nueva dimensión: la de la
forma, se ajusta a las extensiones que rigen lo tangible, adquieren
materialidad y tamaño para el ojo humano. A través de la recreación plástica de
las historias, a figuras como las del Minotauro, el Güije o Goliat, habitantes
de los confines de la imaginación del universo humano, se les cobra, al precio
de su inmortalidad, otro tipo de existencia en el reino de lo fugaz.
Y,
sin embargo, para Vladimir hay más posibilidades aún, si se hurga en las fibras
interiores de sus seres, allí donde se han emboscado no el espíritu del
guerrero o la ferocidad del monstruo, el maleficio del demonio o la pícara
gracia del duende se pueden advertir nuevas fisonomías.
En la deformidad de estas “bestias” principia
la analogía; media el símbolo para que hable el hombre de su tiempo.
Sucede
que es sociedad que nos hicimos hombres (...) / La vida no es / sino la
organización de una estructura. / Y en sociedad nos hicimos hombres. /
Reconocemos los rostros humanos / porque son iguales y distintos (...) / (...)
Recordemos a / Kandinsky vicepresidente de la Academia de Bellas Artes
/ Chagall director de la
Escuela de Pintura de Vitebsk / tiempos de futurismo cubismo
constructivismo / Maiakovsky enronquecido en las plazas / en cine Einsestein.
Descansen
voces ancestrales, una vez más les sea dado el reposo de aquello que duerme en
las profundidades mágicas de la noche eterna, al acecho de la temeridad de los
mortales!
Tórnese
ahora lo que era muerte, vida!
Y
Conversamos.
...
en las piezas se aborda la temática social desde la representación de
diferentes personajes cuya existencia responde a una voluntad crítica, a la
necesidad de llamar la atención sobre problemáticas inherentes al hombre ...
Si te fijas, cada una, efectivamente,
aborda una temática específica; en cada pieza se desarrolla una tesis muy particular:
el poder, el engaño, la adoración del poder
( Minotauro
), la imposición del ser humano a la mutilación ( Osaín ); la
individualidad, la múltiple personalidad, la manipulación ( Mutantes
); la evolución misma del hombre ( Tritones ). Por ejemplo, en
una obra como los mutantes está la idea de representar a la sociedad a partir
de la “manipulación fenotípica” sumando al cráneo, elementos identitarios o
representativos de características personológicas de determinados estratos
sociales por un lado y ,por otro, llamar la atención sobre el fenómeno de la
manipulación, como un suceso “ajeno” a nuestra realidad; en otras obras es
únicamente tocar determinado tema desde mi particular manera de “responder” a
tres cuestiones que considero esenciales: de dónde venimos, qué somos y hacia
dónde vamos.
Creo
que, efectivamente, el arte contemporáneo y postmoderno tiende a participar,
interactuar o reflejar, cada vez más, de manera crítica, determinados procesos
sociales y que en el caso específico de mis trabajos, reconozco la importancia,
que para mí tiene, la necesidad de que al público no le sea indiferente la
obra; mantengo como principio que el arte debe conmover al espectador, y en
consecuencia, llamar su atención.
...en
algún momento has llamado la atención sobre lo efímero del ser humano. Te
importa mucho la relación de las obras en el sentido temporal, por qué?
Hay un gran deseo de ser y un muy corto
tiempo de estar: la vida tiene límites, todo lo que conocemos está “ordenado”
en un determinado tiempo y espacio; todo proceso o suceso conocido tiene un
principio y un fin. Sin embargo trato de no circunscribir mi trabajo a un
estadio del desarrollo humano o acontecimiento histórico-social, trato de
reflejar los elementos particulares o generales que en su esencia caracterizan
o generan cada proceso o hecho. No me ha interesado reflejar la realidad desde
determinada etapa histórica. Por ejemplo, retomando a los mutantes, no me
interesa reflejar el suceso de Dolly, sino tocar el tema de la manipulación, incluso
la genética: la multiplicidad de caracteres que podemos asumir, quiénes
pretendíamos, pretendemos, o pretenderíamos ser y lo efímera de esa pretensión.
Trato de mostrar un espectro lo más
amplio posible donde un individuo, según su vivencialidad, confronte e
interactúe con la pieza reafirmando o negando su posición hacia una realidad
determinada, no precisamente por coordenadas espacio-temporales fijadas por una
circunstancia o hecho histórico, por eso creo que mis obras son, en todo caso, atemporales.
... las técnicas siempre tan variadas, acudir a
materiales tan diversos...
En realidad no me interesa un material
específico, utilizo aquel que tenga una propiedad muy conveniente para la
realización del trabajo. Muchos artistas prefieren realizar su obra con un solo
material; yo, en cambio los mezclo, así que me valgo de todo lo que me conduzca
de manera más clara a un resultado; cada material utilizado tiene una función
estructural o apoya conceptualmente la idea; cada fragmento determina la parte,
y en suma el todo; cada material en su justa medida es indispensable. Entonces, deja de ser
la materia prima y se convierte en el objeto que se construye.
...eso
justifica el ir a la instalación...
La instalación no es más que un medio,
la manera más cómoda de mezclar las cosas y situar todos los recursos en un
mismo espacio con un discurso especifico y un horizonte en común: comunicar.
...
en cualquier trabajo anterior o posterior al bestiario, o en él mismo, es fácil
adivinar una poética; cuando hablo de poética, hablo de método de realización,
de expresión, de creación, se nota que tienen elementos en común, tanto en el
plano conceptual como en el formal. Cómo lo definirías tú?
Tienes una formación como individuo, y
de esto, no te puedes desprejuiciar, lo que hago, o el arte, en el sentido
general, es una extensión de uno mismo, un reflejo de quien eres: te identifica lo que piensas, lo que de ti
llega al resto de los hombres, lo que para ti es el mundo y como representas la
vida y te representas en ella; primero es el hombre, después las maneras en que
este se manifiesta a los demás.
El ser arquitecto me ha brindado un
método, un sistema: proyecto y construyo la obra de la misma forma que lo hago
con un edificio, con la intención de que el espacio en que se enclava la misma
sea habitado por el hombre y los objetos que trasmiten un discurso; partes de
una idea que limpias hasta conformar un producto, en este proceso surgen las
más diversas maneras de abordar un tema; los ángulos desde los cuales podemos
representar una temática determinada son infinitos, eliges entonces los que te
resultan innovadores, casi únicos, los que aportan más efectivamente al hecho
de responder o responderte ciertas cosas.
A
veces, tocar un tema te sugiere que hay otros temas colaterales a este, y te
das cuenta que la imposición a la mutilación tiene también, digamos, una
relación con el poder, y tiene también relación con la persona, con la esencia
de un ser humano, y te das cuenta que esa esencia tiene también que ver con los
sueños, y con los mitos, con la manera en que percibimos y creemos que está
formado el mundo; y también eso marca el origen de las obras y toda la
cosmogonía, a partir de la cual se desarrollan.
En las obras se suman una serie de estéticas:
franco-revivalismo, hiperrealismo, conceptualismo, entre otras, perfectamente
identificables; todas están pensadas de la misma forma.
Por
demás, utilizo, una serie de mecanismos expresivos que no son, propiamente
plásticos, como los olores, la música, el ir y venir del público; las posiciones que este adopta en la obra
están, de alguna manera, calculadas. Nada de lo que conforma una pieza es menos
importante. El modo y el cómo identifican
tu trabajo.
...un
elemento clave del trabajo... (hablo de todos)
El hombre. Siempre el hombre: no hay
obra humana completa si partiendo de uno no culmina y crece en todos o al menos
en otro, por eso hago un estudio preliminar de los soportes, los cerrojos que
abren las puertas del público para dejarte pasar, así como tú los invitas a
transitar a ellos, y piensas en qué salones quieres que se muevan.
Y
hablo de mi vida, sobre lo que ha sido y puede ser, sobre lo que me está
sucediendo y me explico y comparto con los demás, aún cuando sea en forma de
una duda: las respuestas pueden estar en los demás, y en su ayuda el camino a
trazar.
...Luz
y Oficios... y Empaque 11
En
Luz y Oficios presenté mi primera exposición personal en La Habana, en el año 2000, Bestiario
Particular, y en diciembre de este año tengo la oportunidad de mostrar Empaque
11, una de la instalaciones más complejas del Bestiario... en cuanto a
producción, recursos y dimensiones.
Contaría
con toda una cadena de elementos dispuestos para interactuar de manera directa
con el público: el hecho de tomar el buffet, entrar , transitar, escuchar,
oler, permanecer, tendrá un significado; de manera pasiva o activa, conciente o
no, el espectador no solo será el espectador y sus acciones tendrán,
inevitablemente una consecuencia; son elementos que están imbricados en el entorno
de la obra y en los cuales puede que no se repare, al menos inicialmente, por
la urgencia de las otras personas que están esperando para entrar, y eso
provoca distanciamiento, extrañeza: en la vida tampoco “sabes” hacia dónde vas
o de dónde vienes y qué consecuencias tiene este movimiento en ti o en los
demás, por eso se percibe la pieza sólo
en determinadas condiciones, como la vida que no puedes atrapar en su
totalidad, con tan sólo vivir dos minutos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario